TAMIS

Técnica Quirúrgica Menos Invasiva y Segura
Con Una Recuperación Más Rápida y Menos Dolorosa

¿Qué es el TAMIS (Cirugía Transanal Mínimamente Invasiva)?

La cirugía transanal mínimamente invasiva o TAMIS por sus siglas en inglés (Trans Anal Minimaly Invasive Surgery) es una técnica quirúrgica avanzada que se utiliza para realizar un tipo de cirugía en la parte inferior del recto y el ano. Se realiza a través del canal anal y utiliza instrumentos especiales y una cámara de video para visualizar y poder manipular la zona afectada.

La cirugía TAMIS se utiliza principalmente afecciones como pólipos benignos y tumores en fase precoz del recto, aunque también tiene algunas otras indicaciones.

La intervención se realiza habitualmente con anestesia general y suele ser menos invasiva que otras técnicas quirúrgicas, lo que significa que el tiempo de recuperación suele ser más rápido y menos doloroso para el paciente.  

Mediante esta técnica de resección local se pueden extirpar con seguridad algunas lesiones que, de otra forma, exigirían una extirpación completa del recto. 

En los casos indicados, el evitar una resección completa del recto, evita los riesgos y las importantes consecuencias funcionales asociadas a este tipo de cirugía más radical (problemas de incontinencia anal, disfunción urinaria, problemas de erección en el varón, dehiscencia de la sutura colorrectal etc.) y además hace innecesaria la realización de un estoma temporal o definitivo, frecuentemente utilizado en la cirugía de recto.

Por todas estas ventajas supone un considerable impacto favorable en la calidad de vida del paciente.

La cirugía TAMIS se considera una técnica quirúrgica avanzada y requiere de cirujanos altamente capacitados y especializados para llevarla a cabo de manera segura y efectiva.

Preguntas Frecuentes sobre TAMIS (Cirugía Transanal Mínimamente Invasiva)

El TAMIS está indicado en pólipos grandes, tumores rectales benignos, lesiones en fase precoz y casos seleccionados donde la colonoscopia no puede retirar el pólipo por completo. Esta técnica permite evitar cirugías radicales del recto cuando la lesión está localizada.

Sí. En lesiones adecuadas, el TAMIS evita la extirpación completa del recto, lo que reduce riesgos importantes como incontinencia anal, disfunción urinaria o necesidad de un estoma. Es una técnica que preserva la función y mejora significativamente la calidad de vida del paciente.

A diferencia de la cirugía abierta o laparoscópica del recto, el TAMIS no requiere incisiones abdominales, se hace por vía anal y provoca menos dolor, menor sangrado, recuperación más rápida y menos secuelas funcionales. Es una cirugía mínimamente invasiva con excelente precisión.

La recuperación suele ser rápida. La mayoría de pacientes retoman su vida normal en pocos días. El dolor es mínimo, se evita el estoma en la mayoría de los casos y el riesgo de complicaciones es menor que en una cirugía convencional del recto.

Sí. Para tumores rectales precoces y bien seleccionados, el TAMIS es una técnica segura, precisa y altamente eficaz. Permite obtener márgenes adecuados sin necesidad de cirugías radicales. La decisión se basa siempre en estudios previos como biopsias y resonancia.

Generalmente se requiere preparación intestinal, ayuno, revisión de medicación y una evaluación completa de la lesión (colonoscopia, biopsia, resonancia). El cirujano explica cada paso para garantizar una cirugía transanal mínimamente invasiva segura.

Aunque es una técnica muy segura, pueden aparecer sangrado, infección, molestias rectales temporales o necesidad excepcional de convertir a cirugía más amplia si la lesión es más compleja. Las complicaciones graves son poco frecuentes debido a que es un procedimiento mínimamente invasivo.

El TAMIS debe ser realizado por un cirujano colorrectal especializado en técnicas mínimamente invasivas. Requiere formación avanzada, equipamiento específico y experiencia en resección local del recto para garantizar resultados seguros y funcionales.