El quiste sacro, también conocido como quiste pilonidal, es una afección que puede pasar desapercibida durante mucho tiempo, pero que, si no se trata a tiempo, puede causar dolor, infecciones recurrentes y afectar la calidad de vida. Hoy en día, la cirugía mínimamente invasiva ofrece soluciones efectivas y rápidas para resolver este problema, siendo el método SiLaC una de las técnicas más innovadoras y seguras disponibles. En este artículo te explicamos cómo identificar los primeros síntomas, cuándo acudir al médico y cuáles son las opciones de tratamiento más avanzadas.
¿Qué es un quiste sacro?
El quiste sacro es una cavidad o saco que se forma bajo la piel, generalmente en la zona interglútea (entre los glúteos), justo sobre el cóccix. En su interior puede acumularse pelo, restos de piel y secreciones, lo que facilita la aparición de infecciones o abscesos dolorosos.
Aunque se desconoce su causa exacta, existen factores que aumentan el riesgo de padecerlo:
- Acumulación de vello en la zona lumbar.
- Sudoración excesiva o mala ventilación cutánea.
- Sedentarismo prolongado.
- Traumatismos o irritación constante en la zona.
- Predisposición genética o antecedentes familiares.
Este tipo de quiste es más frecuente en hombres jóvenes, pero puede afectar a cualquier persona.
Síntomas y señales de alerta del quiste sacro
Reconocer las señales de alerta de un quiste sacro es fundamental para actuar a tiempo y evitar complicaciones. Algunos de los síntomas más comunes son:
- Dolor o molestia al sentarse o al caminar.
- Inflamación o enrojecimiento en la parte baja de la espalda.
- Supuración de líquido o pus a través de un pequeño orificio.
- Mal olor debido a la infección.
- Fiebre en los casos más avanzados.
Si notas alguno de estos signos, es recomendable acudir cuanto antes a un especialista para una evaluación precisa. En Innova Cirugía, nuestros cirujanos expertos en patología del sacro realizan un diagnóstico detallado y proponen la mejor solución para cada caso.
Diagnóstico y evaluación médica
El diagnóstico del quiste sacro se basa principalmente en la exploración física. El especialista examina la zona afectada para identificar la presencia de inflamación, secreción o trayectos fistulosos. En algunos casos, puede solicitar una ecografía o una resonancia magnética para determinar la extensión del quiste y planificar el tratamiento más adecuado.
El objetivo del diagnóstico no solo es confirmar la presencia del quiste, sino también descartar otras patologías que puedan presentar síntomas similares, como abscesos o infecciones cutáneas profundas.

Tratamientos actuales para el quiste sacro
El tratamiento del quiste sacro dependerá del estado de la lesión y de si existe o no infección activa. Cuando se trata de un episodio agudo con absceso, el primer paso suele ser el drenaje del contenido purulento para aliviar el dolor y controlar la infección. Sin embargo, para eliminar el problema de raíz y evitar recurrencias, es necesario un tratamiento definitivo.
Método SiLaC: una solución mínimamente invasiva
El procedimiento SiLaC (Sinus Laser Closure) es una técnica láser avanzada que permite tratar el quiste sacro de forma rápida, segura y con una recuperación mínima. En lugar de realizar una cirugía abierta, el cirujano introduce una fibra láser en el trayecto fistuloso y aplica energía térmica para cerrar el conducto desde el interior.
Entre sus principales ventajas destacan:
- Menor dolor postoperatorio.
- Recuperación más rápida y vuelta temprana a la actividad normal.
- Cicatrices mínimas o inexistentes.
- Bajo riesgo de complicaciones o recidivas.
En Innova Cirugía, contamos con especialistas altamente cualificados en el uso de esta técnica, que representa una alternativa moderna y eficaz frente a las cirugías tradicionales.
Cuidados pre y postoperatorios con el método SiLaC
El éxito del tratamiento con SiLaC no solo depende del procedimiento quirúrgico, sino también de una buena preparación y seguimiento posterior. Antes de la intervención, el paciente debe seguir una serie de recomendaciones médicas, como mantener la zona limpia y libre de vello.
Tras la cirugía, se aconseja:
- Mantener una higiene adecuada del área tratada.
- Evitar esfuerzos o permanecer sentado durante largos periodos los primeros días.
- Acudir a las revisiones médicas programadas.
- Cumplir las indicaciones sobre medicación y cuidados específicos.
Gracias a este enfoque integral, la recuperación es rápida y el riesgo de reaparición se reduce notablemente.
Prevención y hábitos saludables
Aunque el quiste sacro puede tener un componente genético, adoptar ciertos hábitos ayuda a prevenir su aparición o a reducir las posibilidades de recaída tras la cirugía:
- Mantener una buena higiene en la zona sacra.
- Usar ropa interior transpirable y evitar la fricción.
- Evitar el sedentarismo prolongado.
- Realizar depilación periódica si existe exceso de vello.
Pequeños gestos diarios pueden marcar una gran diferencia en la salud y el bienestar.
Soluciones personalizadas en Innovacirugía
En Innova Cirugía, ofrecemos un enfoque médico personalizado para cada paciente con quiste sacro, combinando tecnología avanzada, experiencia quirúrgica y atención cercana. Nuestro equipo analiza cada caso de forma individualizada para determinar si el método SiLaC es la mejor opción o si se requiere otro tipo de intervención.
Si estás experimentando molestias o sospechas que puedes tener un quiste sacro, te animamos a contactar con nuestro equipo médico. Visita la sección de contacto y solicita tu cita para una valoración completa.
Tu bienestar empieza con un diagnóstico a tiempo y la atención de especialistas comprometidos con tu salud.



